Jean Monnet en Cataluña

Eran la siete y media de la mañana y la niebla se afanaba por despegar de los caminos de Houjarray. Aquel octubre de 2014, yo trataba de imaginar qué árboles y piedras lo habrían visto pasar. Entonces emergió de la nada con su inconfundible atuendo: abrigo, sombrero y bastón. Era Jean Monnet.

Jean Monnet, el «inspiradormonnet», como le llamaba despectivamente el general de Gaulle. ¿Qué pensaba del futuro de Europa? ¿Del renacimiento del nacionalismo? ¿De Cataluña? Esta cuestión me urgía particularmente, pues yo acababa de tener en Reus unas «Conversaciones imprescindibles para un país de futuro» con un grupo de jóvenes valerosos.

Monnet no entendía muy bien lo de Cataluña. Cierto, no es nacionalista. Jamás podría serlo un tratante de coñac. Lo suyo era compartir, más allá de la soberanía nacional, transcender los intereses particulares para alcanzar el interés común. Monnet no veía el agravio ni opresión ni pobreza en el caso de Cataluña. Sí le inquietaba que la apelación a un sentimiento encarnizado devolviese repentinamente Europa a la guerra.

Le supliqué que aplicara el método Monnet al problema. Me miró incómodo y caminó hacia el bosque, murmurando: «La vocación de Europa está por encima de los particularismos; Europa es la afirmación de la democracia como antídoto del nacionalismo.»

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s